Peleas detrás de escena: Los motivos por los que Don Ramón dejó El Chavo del 8

El temperamento del actor nada tenía que ver con el personaje que lo hizo famoso. Mientras Don Ramón siempre estaba listo para pelear y descargar su bronca a los golpes, el Valdés fuera de la ficción era un hombre muy pacífico.

Hay mucho de misterio en torno a la salida de Ramón Valdés, Don Ramón, del programa que revolucionó la televisión en los años setenta: El Chavo del 8. Es que es muy poco el material que existe del actor, que murió a los 64 años, el 9 de agosto de 1988, hace 32 años, por un cáncer de estómago. Y nada de lo que quedó contiene el relato sobre el motivo que lo llevó a irse de la exitosa tira mexicana en 1979, para volver luego en 1981 por un breve período. Sin embargo, quienes lo conocieron coinciden en que el temperamento del actor nada tenía que ver con el personaje que lo hizo famoso. Mientras Don Ramón siempre estaba listo para pelear y descargar su bronca a los golpes, el Valdés fuera de la ficción era un hombre muy pacífico que le escapaba al conflicto y la pelea, dos cosas que, se sabe, abundaban por esos años en los estudios donde se grababa el ciclo ideado por Roberto Gómez Bolaños. Según aseguran sus familiares, todo indica que fue el mal clima que se vivía en los sets la razón que lo llevó a bajarse. "Sí hubo un tiempo en que la vecindad era una familia hermosa, se querían todos, todos aprendían de todos y lamentablemente cuando eso dejó de funcionar, dijo 'con permiso, yo me voy a Necaxa' y se fue. Mi abuelo nunca quiso problemas", dijo Miguel Valdés, nieto del actor, al canal chileno TVN, en referencia a la frase latiguillo que el personaje decía para evitar los conflictos. Los conflictos abundaban en esa época entre distintos miembros del elenco, como María Antonieta de las Nieves y Florinda Meza, aunque uno de los más notables fue el que desencadenó la escandalosa ida de Carlos Villagrán: "Kiko". Según el nieto de Don Ramón, como a su abuelo no le gustaban las confrontaciones, decidió que no quería seguir siendo parte del programa. Así, en medio de un clima de presión signado por el poder que ejercía en la producción Florinda Meza, pareja de Bolaño, Ramón Valdés se va de El Chavo en 1979. Pero dos años después, en 1981 regresó a la vecindad. De esa vuelta existe una escena muy emotiva con quien hacía de su hija, La Chilindrina, en la que ella lo mira pasmada, con lágrimas en los ojos que, dicen, habrían sido reales. Es que, tal como aseguró el nieto del actor, con María María Antonieta de las Nieves se querían mucho. "Era como su hija, ponía las fotos de todos sus hijos cuando llegaba a una gira y al final ponía una de María Antonieta", contó. Y, poco después, cuando Kiko fue expulsado del programa por un conflicto de egos con su creador, Don Ramón se fue detrás de él. De acuerdo a la versión que todavía defiende Villagrán, Valdés se bajó de El Chavo por "solidaridad de que sacaron a Kiko". De hecho, el actor le hizo la segunda a su amigo y actuó en dos de sus programas: Federrico y, luego, ¡Ah, qué Kiko!, donde los dos intepretaban a los mismos personajes que los llevaron a la fama. Finalmente, Ramón se despidió definitivamente los sets acuciado por sus problemas de salud, que terminaron en su muerte, por cáncer de estómago, un día como hoy, hace 32 años.