Crisis política en Brasil: Renunció el flamante ministro de Salud de Bolsonaro

Se agudiza la crisis política del presidente brasileño, que enfrenta un complicado panorama judicial por presunto encubrimiento de actividades delictivas que involucran a sus hijos.

El ministro brasileño de Salud renunció el viernes por "incompatibilidades" con el presidente Jair Bolsonaro en la lucha contra el nuevo coronavirus, profundizando una crisis política de proporciones con la salida del segundo titular de la cartera en menos de un mes, la ruidosa renuncia del otrora “superministro” de Justicia Sergio Moro y la denuncia judicial contra el presidente por presunta injerencia en investigaciones policiales que involucran a tres de sus hijos. Todo esto se da en un contexto de crisis económica severa y en medio de la incertidumbres de una población sometida a órdenes contradictorias en pleno auge de la pandemia, mientras la cifra de contagios y muertes se dispara . El oncólogo Nelson Teich, de 62 años, había reemplazado el 17 de abril había reemplazado a Luiz Henrique Mandetta, otro médico, favorable a medidas de aislamiento social que según Bolsonaro pueden ser peores que la enfermedad, debido a sus consecuencias económicas.

Teich "pidió ser exonerado del cargo esta mañana. Por la tarde anunciará una conferencia de prensa", indicó una nota del ministerio, sin mayores explicaciones. Una fuente ministerial dijo que la dimisión se debió a "algunas incompatibilidades" con Bolsonaro en la estrategia contra la pandemia, que hasta el momento dejó casi 14.000 muertos en Brasil. Al asumir, Teich había prometido un "alineamiento total" con el mandatario ultraderechista, pero en los últimos días las discordancias entre ambos se hicieron manifiestas.

El ministro había sufrido un serio desplante la semana pasada, cuando Bolsonaro incluyó, sin consultarlo, a los gimnasios y peluquerías en la categoría de "actividades esenciales" que podrían permanecer abiertas en estados donde los gobernadores impusieron medidas de cuarentena o aislamiento social. Teich se enteró de la medida al ser consultado por periodistas durante una conferencia de prensa en la que se lo vio sorprendido por la decisión del mandatario. Según la fuente ministerial, la gota que hizo desbordar el vaso fue la presión de Bolsonaro para que el ministerio autorizase el uso de la droga cloroquina en el estadio inicial del tratamiento a pacientes contagiados por el nuevo coronavirus, pese a que las pruebas con ese medicamento no se revelaron concluyentes.

"La vida es hecha de elecciones y hoy elegí salir", dijo Teich en un pronunciamiento público tras su renuncia, en el que no terminó de aclarar las razones de su salida. Sin embargo, aunque Teich no lo precisó, su renuncia ocurrió un día después de que el mandatario anunció que iba a "cambiar el protocolo de la cloroquina", reservada por el Ministerio de Salud para casos críticos, e imponer su uso hasta en pacientes con síntomas leves de COVID-19, a lo que el ministro se resistía.

Teich dijo que deja un "plan listo" para "auxiliar" a estados y municipios en el combate al coronavirus, que a nivel local implica diversas medidas de aislamiento social adoptadas por gobernadores y alcaldes y censuradas por Bolsonaro, quien sostiene que el "desastre económico" que vendrá con esa parálisis será "peor" que la pandemia.

Por el momento, Teich será sustituido por el general Eduardo Pazuello, viceministro de Salud, quien tiene apenas un mes en ese puesto, acompañó al oncólogo en su pronunciamiento y le aplaudió junto los funcionarios del despacho, así como ocurrió con la salida de Mandetta, quien tenía apoyo de casi el 70 por ciento de los brasileños.Mandetta se pronunció inmediatamente después de la renuncia de su sucesor. "Oremos. Fuerza SUS (Sistema público de Salud). Ciencia. Paciencia. Fe. Quédense en casa", escribió en una red social.

De esa manera, pareció reflejar lo que considera la mayoría de los analistas políticos y expertos sanitarios del país, que está convencida de que el negacionismo de Bolsonaro, que ha llegado a calificar al coronavirus de "gripecita", ha puesto a Brasil en rumbo de colisión con la ciencia.

El gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, que promueve medidas de aislamiento, lamentó la salida de Teich y afirmó que Brasil se encuentra a la deriva. "Otro ministro de la Salud, que cree en la ciencia, deja el gobierno de Bolsonaro. En el momento en que la curva de muertes por coronavirus se acelera, Brasil pierde con la salida de Nelson Teich. El barco está a la deriva. Que Dios proteja a Brasil y a los brasileños", tuiteó Doria.

La Bolsa de Sao Paulo, que operaba sin tendencia definida, se orientó a la baja tras la renuncia de Teigh, con pérdidas de más del uno por ciento a inicios de la tarde. Según las últimas previsiones del gobierno, el PIB de la mayor economía latinoamericana se contraerá este año un 4,7 por ciento. El FMI lleva esa proyección a -5,3.

En una reunión con empresarios el jueves, Bolsonaro pidió "jugar pesado" contra el gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, que apoya las medidas de confinamiento, alegando que se trata de una "guerra. "Un hombre está decidiendo el futuro de Sao Paulo, está decidiendo el futuro de la economía de Brasil. Ustedes, con todo respeto, tienen que llamar al gobernador y jugar pesado, jugar pesado, porque la cuestión es seria, es guerra. Es Brasil en juego", dijo Bolsonaro.

El presidente ve inevitable que haya cierto número de muertos para evitar el colapso económico del país, en una línea similar a la del estadounidense Donald Trump."Tenemos que tener coraje para enfrentar el virus. ¿Está muriendo gente? ¡Está! ¡Lo lamento! Pero va a morir mucha, mucha, mucha más si la economía continúa siendo destrozada por esas medidas", dijo el jueves.

Las crisis sanitaria y económica en Brasil alimentan la crisis política que explotó tras la renuncia en abril del entonces ministro de Justicia, Sergio Moro, la figura más popular del gobierno. El también exjuez denunció tentativas de Bolsonaro de interferir en investigaciones policiales. Esas denuncias dieron paso a una investigación que podría conducir a una acusación de Bolsonaro por crímenes comunes, y acentuaron la presión para que el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, acepte alguno de los numerosos pedidos de impeachment que se acumulan contra el jefe de estado.

La partida de Teich, con menos de un mes en el cargo, generó nuevos pedidos de renuncia contra Bolsonaro y gritos desde los balcones en varios barrios de Río de Janeiro y São Paulo. "Bolsonaro es un irresponsable, que está llevando a Brasil a un pozo sin fondo", cuestionaron.